Este grupo pertenecen tanto los peces como los mariscos (moluscos, crustaceos, pulpos, etc), y mamíferos como la ballena. Su aporte nutritivo es muy interesante ya que su grasa es rica en ácidos grasos insaturados.
¿Que contiene?:
Sus nutrientes y su composición es similar a la de la carne. Al tener menos tejido conjuntivo que la carne es más digestivo.
El contenido en grasas es del 0.5 al 20%. Esta diferencia hace que los pescados se dividan en pescados magros o blancos, que tienen menos del 5% de grasa, y pescados semigrasos y grasos o azules que tienen más del 55% de grasa.
Dentro de los pescados azules podemos encontrar el atún, las sardinas, las anchoas, la caballa, la melva, el salmón, etc. y dentro de los blancos están el lenguado, el gallo, la limanda, el rodaballo, etc.
Como ejemplo, las sardinas tienen 4.54 gr de grasa por cada 100gr de pescado, y el lenguado tiene 0.61 gr de grasa por cada 100 gr.
La diferencia entre la grasa de la carne y la del pescado es que la del pescado es rica en ácidos grasos insaturados, cuya acción es beneficiosa para reducir el riesgo de enfermedades coronarias, como infartos, arteriosclerosis o embolias.
Dentro de las grasas del pescado destaca un componente especial llamado omega tres que es un ácido graso poliinsaturado que añadido a la dieta disminuye los niveles de triglicéridos.
Los expertos recomiendan un consumo de 1.25 gr de omega tres al día.
Los mariscos tienen menos grasas que el pescado pero más colesterol.
Los pescados, tanto blancos como azules, detacan por su contenido en yodo, fósforo y potasio. Los peces pequeños que pueden comerse con espinas aportan el calcio que éstas contienen. El contenido de hierro es menor que el de la carne pero al encontrarse también en la misma forma ( hierro ferroso ) se absorbe mejor que el de los vegetales.
Recomendaciones Nutricionales:
Los pescados deben consumirse como mínimo cuatro o cinco veces a la semana en una cantidad de 200 mg cada vez. Se pueden consumir tanto los pescados blancos como los azules.
La ventaja de los azules es que nos aportan más cantidad de la grasa que necesitamos diariamente y así no tenemos que recurrir a otro tipo de grasas como las que aporta la carne o la mantequilla que son grasas saturadas y no solo no tienen función de protección sobre el corazón y los vasos, sino que su exceso es perjudicial para los mismos.
En el caso de necesidad de controlar el colesterol hemos de evitar los mariscos.
En caso de que exista necesidad de controlar el ácido úrico han de limitarse en su consumo algunos pescados (anchoas, sardinas, boquerones, caballa o salmonetes) y las huevas, las gambas o los mejillones.