El sistema de ahumado alarga la vida de los alimentos frescos y aporta un sabor característico.
El salmón ahumado se diferencia del salmón fresco por su alto contenido en sal (del 1,8% al 3,7%)
Es un alimento rico en proteínas (18g/100gs.) con sólo 4 gramos de grasa por cada 100 gramos.
Con grasas saludables para la el sistema cardiovascular, como ácidos grasos monoinsaturados como el ácido oleico y ácidos grasos poliinsaturados como el ácido linoleico y omega-3.
Aporta yodo, magnesio, fósforo, selenio y potasio.
Es una fuente de vitaminas B3 y B12 además de A, D y E, aunque en bajas cantidades.
Se debe guardar en la nevera y consumirlo lo antes posible, ya que los productos ahumados almacenan compuestos nitrogenados como la histamina que pueden provocar reacciones a las personas alérgicas.